GRAN AMBIENTE GENERÓ EL BALLET YOLIHUANI DE SAN ANDRÉS TUXTLA VERACRUZ EN EL XXIII FESTIVAL NACIONAL DE DANZA

Una conexión especial con el público, lograron los integrantes del Ballet Folclórico Internacional Yolihuani de San Andrés Tuxtla, Veracruz, lo que derivó en un gran ambiente con el espectáculo programado dentro del XXIII Festival Nacional de Danza, en el Teatro Hinojosa que volvió a registrar una gran entrada.

La agrupación dirigida por José de Jesús Rivera Rodríguez, formada en el año 2011, ofreció una muestra del folclor de diversos estados de la república, iniciando desde la costa de Guerrero con bailes de Tixtla, trasportándose luego al jarocho antiguo y después más al norte con sones huastecos de Tamaulipas, algo de Yucatán y el cierre con Veracruz tradicional.

Durante la presentación, quedó de manifiesto la preparación y disciplina, producto de las tres horas diarias de ensayo y la buena coordinación no obstante la diversidad de edades de sus integrantes, pues Yolihuani, que en náhuatl significa Fuente de Vida, se conforma con alumnos de primaria, secundaria, preparatoria, nivel universitario e incluso con maestros de danza, que también se integran en esta agrupación independiente, la cual se sostiene con el respaldo de los padres de familia.

Han transcurrido 11 años desde que su director llegó para impartir un taller a profesores, enviado por la Secretaría de Educación Pública (SEP), ahí se creó un ballet de docentes, pero finalmente se quedó para trabajar con niños y jóvenes. Ello les ha permitido en este tiempo, realizar nueve giras en el extranjero, tres ocasiones en Ecuador, tres en Colombia, así como Brasil, Chile y Perú y varias más en la República Mexicana.

Luego de que el director del Instituto Jerezano de Cultura (IJC) Martín Gerardo Luna Tumoine entregara el reconocimiento, el emblema del árbol y la medalla de los 450 años del poblamiento definitivo de Jerez a la agrupación, los bailarines visitantes correspondieron con una serie de obsequios que forman parte de la cultura artesanal de su lugar de origen; asimismo mostraron su gratitud con el Ballet Folclórico de Mazatlán, cuyos integrantes permanecieron un día más en esta tierra, para presenciar su actuación, alentando con silbidos, aplausos y gritos a los veracruzanos.